Construyendo una plataforma para la justicia fiscal a través de los derechos humanos

Durante años, los movimientos que luchan por los derechos humanos y por la justicia fiscal han perseguido por vías separadas un objetivo común: el de combatir la desigualdad y la inequidad socioeconómica que resultan de las políticas fiscales injustas y que privan a millones de personas de sus derechos humanos. Estas dos comunidades de activismo confluyeron recientemente para aunar fuerzas en una reunión internacional de estrategia celebrada en Lima, Perú el 29 y 30 de abril. El encuentro, Avanzando la Justicia Fiscal a través de los Derechos Humanos, tuvo como propósito el de construir una plataforma para el intercambio de estrategias y la creación de alianzas.


El Presidente de Oxfam y ex-Ministro de Finanzas de Guatemala Juan Alberto Fuentes Knight habla en la inauguración de la reunión. Estuvo acompañado en la primera sesión (desde la izquierda) por John Christensen, Tax Justice Network; Shirley Pouget, International Bar Association Human Rights Institute; Ignacio Saiz, CESR; y Radhika Balakrishnan, Center for Womens Global Leadership.

“El hecho es que actualmente,  la gran mayoría de los especialistas en derechos humanos no entienden la importancia de la tributación  mientras que los especialistas en tributación tiene muy poca idea sobre cuán relevantes son los derechos humanos,” explicó Philip Alston, Relator Especial de Naciones Unidas sobre la Pobreza Extrema y los Derechos Humanos en un mensaje de video. “Esta conferencia es un fantástico inicio para acercar estos dos sectores y avanzar realmente de una manera mucho más constructiva.”



El evento coorganizado por el Center for Economic and Social Rights, Tax Justice Network, Oxfam, Global Alliance for Tax Justice, LatinDADD, y la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe, reunió a economistas y especialistas en material fiscal, profesionales del desarrollo, representantes de instituciones académicas, y juristas y defensores/as de derechos humanos de diferentes partes del mundo.  A lo largo de dos días, los participantes exploraron los vínculos entre la política tributaria y los derechos humanos, y compartieron experiencias, estrategias y herramientas para promover la justicia fiscal y tributaria mediante la aplicación más efectiva de las normas de derechos humanos.



Se dieron ejemplos de todo el mundo que ilustran cómo la evasión fiscal a escala masiva - tanto a nivel nacional como transnacional – priva a los gobiernos de los recursos que necesitan para cumplir con sus compromisos en materia de derechos humanos y desarrollo. Las políticas tributarias inequitativas – tales como las medidas de austeridad fiscal implementadas en todos los continentes en los últimos años - han fomentado las desigualdades de todo tipo, imponiendo una carga mayor sobre las mujeres y otros colectivos que enfrentan una discriminación sistémica. Se debatió cómo la falta de rendición de cuentas de los regímenes fiscales imperantes ha servido para proteger la acumulación de privilegios por parte de las elites corporativas, en detrimento de los derechos humanos de toda la población.



La amplitud y la profundidad del diálogo en Lima reflejaron las múltiples formas en que la política fiscal y tributaria condiciona la capacidad de los estados de garantizar los derechos humanos. Los y las participantes dieron ejemplos prácticos de cómo la plena efectividad de los derechos depende de la política tributaria, y viceversa, de la necesidad de aplicar un enfoque de derechos a la lucha por la justicia fiscal. Se compartieron diversas experiencias de todas las regiones del mundo que ejemplificaron de qué manera las normas y los mecanismos de derechos humanos se pueden aplicar para exigir una mayor rendición de cuentas por la injusticia fiscal.  Los casos e iniciativas presentados resaltaron la efectividad y la madurez de los esfuerzos en curso s para hacer que la política tributaria se reconozca como un asunto de derechos humanos.



El debate abarcó la amplia diversidad de contextos y situaciones en los que se puede invocar los derechos humanos para transformar la política tributaria en una herramienta proactiva para promover, entre otros, la igualdad de género, la rendición de cuentas por parte de las multinacionales y otros actores públicos y privados que permiten y facilitan el abuso fiscal transnacional, la progresividad en los impuestos sobre la renta y capitales, presupuestos más participativos, e instrumentos de regulación a la inversión a fin de que contribuya realmente a la igualdad.




Muchos de los participantes asistieron a la marcha de 'Mayday' en Lima
convocada por un grupo de sindicatos de trabajadores. En la foto, Liz Nelson
de Tax Justice Network y Jorge Coronado de Red de Justicia Fiscal
de America Latina y el Caribe llevan una pancarta
“Estoy convencido de que es de suprema importancia vincular la política fiscal con los derechos humanos,” enfatizó Juan Alberto Fuentes Knight, presidente de Oxfam y ex Ministro de Finanzas de Guatemala. “Los derechos humanos hacen posible la construcción y reconstrucción del pacto fiscal y social.”



A raíz del intenso diálogo durante los dos días, se identificaron oportunidades de colaboración en el ámbito de la investigación e incidencia política, en particular el debate sobre la financiación del desarrollo de la ONU, en los distintos procesos de integración económica y política en el ámbito  regional y en el creciente movimiento por una gobernanza global de la política tributaria.  De igual modo, surgieron ideas concretas sobre  cómo consolidar esta plataforma para avanzar los derechos humanos a través de la justicia fiscal, por ejemplo usando  de manera más eficaz los mecanismos domésticos, nacionales e internacionales para la protección de los derechos humanos; generando un diálogo más fluido y productivo entre los profesionales del derecho tributario y los del derecho de los derechos humanos; y construyendo alianzas más solidas entre  las comunidades que trabajan por los  derechos de los trabajadores y  trabajadoras y los derechos de las mujeres.

En la Reunión Internacional de Estrategia también se identificaron los retos que aún falta por  enfrentar para asegurar una mayor convergencia entre la promoción de la justicia fiscal y la defensa de los derechos humanos– retos que van desde lo conceptual y metodológico hasta lo jurídico y político.  Sin embargo, estos obstáculos no mermaron el compromiso de todas y todos los participantes de hacer realidad el enorme potencial que se vislumbró en la reunión para una colaboración más estrecha y activa.

“Uno de los obstáculos más grandes para el disfrute de los derechos humanos…es el sistema fiscal global,” reflexionó Magdalena Sepúlveda, miembro de la Comisión Independiente para la Reforma Internacional de la Fiscalidad Corporativa. “Debemos hacer presión para lograr un diálogo público y inclusivo en el cual, colectivamente, podamos buscar las reformas que sean necesarias. Estoy convencida de que reuniones como este contribuyen en gran medida a este fin.”



Las presentaciones y las notas informativas de cada sesión, así como otros materiales relacionadas a la reunión y su seguimiento posterior, están disponibles en la página de la Reunión Internacional de Estrategia.

Para mayor información, o para involucrarse, contactar con:


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